¿Mi hijo tiene altas capacidades o TDAH? – 2º PARTE. Diagnóstico diferencial.

Tatiana Fernández Marcos
Doctora en Psicología. Madrid.

Continuamos con la 2ª parte del especial sobre Altas Capacidades y TDAH de la mano de nuestra compañera, y experta, la Dra. Tatiana Fernández. Hoy aprenderemos cuáles son las pruebas científicamente validadas que nos permitirán evaluar correctamente tanto la inteligencia como la atención.

Diagnóstico diferencial

Cuando decidimos hacer una evaluación de altas capacidades es porque tenemos indicios de un elevado cociente intelectual. Estos indicios son la presencia de comportamientos o rasgos “característicos” que con frecuencia se asocian a un alto CI como cuestionarse cosas, ser creativo, curioso, mostrar falta de interés por lo que les parece irrelevante, tener un sentido del humor particular o mostrar dificultades socioemocionales, etc.

En estos casos es necesario contrastar el rendimiento de un niño en pruebas de aptitudes que nos permiten comparar su rendimiento en las mismas con otros niños de su misma edad. Así, la capacidad intelectual la evaluamos con test objetivos que nos dan una información fiable de la inteligencia del niño.

La prueba objetiva más extendida en España para valorar la inteligencia, aunque no es la única, es la Escala de Inteligencia de WECHSLER para niños (WISC-V).

Para poder identificar la existencia de altas capacidades será necesario además evaluar la creatividad del niño (prueba de creatividad CREA), así como contar con información cualitativa sobre el niño procedente de distintas fuentes: la familia, el colegio y el propio niño.

De la misma manera si sospechamos que el niño tiene un problema para conseguir concentrarse y que se puede deber a un diagnóstico de Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) necesitamos evaluar la atención con pruebas objetivas y fiables que nos ayuden a salir de dudas. La atención se mide con tareas muy sencillas donde se miden los errores del niño y el tiempo que tarda en completarlas (son tareas lo suficientemente sencillas como para poder decir que los fallos se deben a una falta de atención y no a una menor capacidad intelectual) (véase Fernández-Marcos, de la Fuente, y Santacreu, 2017).

¿Cuáles son las mejores pruebas para evaluar la capacidad de atención/TDAH?

Cuando un niño tiene problemas de atención estables en el tiempo (es decir, no se debe a un momento puntual de baja motivación o a dificultades emocionales) tiene problemas en la velocidad de procesamiento y/o en las funciones ejecutivas. Por ello, para evaluar la atención utilizaremos pruebas que evalúan atención y también pruebas que evalúan la velocidad de procesamiento y las funciones ejecutivas.

  • Algunas pruebas que evalúan atención: Escala Magallanes de Atención Visual (EMAV), Test de percepción de diferencias (CARAS-R), Conners Continuous Performance Test (CPT-3), Test de Atención d2 (d2).
  • Algunas pruebas que evalúan funciones ejecutivas: Evaluación Neuropsicológica de las Funciones Ejecutivas en niños (ENFEN), Test de colores y palabras (STROOP), Trail Making Test (TMT) (parte 2), Test de fluidez fonológica y semántica (FAS).
  • Algunas pruebas que evalúan velocidad de procesamiento: subpruebas del Índice de Velocidad de Procesamiento del WISC-V.

¿Es compatible el diagnóstico de TDAH con alta capacidad?

Por supuesto que sí, estaríamos ante lo que se conoce como doble excepcionalidad.

En el siguiente post os contaremos más sobre estos dos diagnósticos y sus implicaciones.

Referencias
Fernández-Marcos, T., de la Fuente, C., & Santacreu, J. (2017). Test–retest reliability and convergent validity of attention measures. Applied Neuropsychology: Adult, 1-9.

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